Consejos para alcanzar el septimo cielo...
Nunca es tarde para plantearse nuevas resoluciones y mejorar nuestra vida. Quieres y deseas cambiar, mejorar.... Bravo. ¿Hay algo más importante que el amor? Para vivir con plenitud tu vida de pareja no es necesario buscarle tres pies al gato, tan sólo se necesita encontrar las resoluciones que te harán alcanzar el séptimo cielo.
Ya que es lugar en donde hago el amor más a menudo. Por ello puedo poner un poco de ambiente y dar un nuevo toque especial, para conseguir una atmósfera que me ayude a cambiar mi estado de ánimo.
La habitación es el lugar del amor. Por ello, hay que prescindir de todo lo que no favorece este sentimiento? Por ejemplo, el montón de libros o revistas al pie de la cama y sobre todo, la televisión, que no es en ningún caso, propicia para las relaciones amorosas. Cuando nos encontramos el uno frente al otro, es necesario prescindir del presentador o de la publicidad.
Organizo un ambiente visual íntimo. ¿Por qué no una lamparita de noche que difunda una luz cálida e íntima. O cortinas de alegres colores. Incluso podría cambiar la funda del edredón o la colcha para dar un nuevo aire o colgar un nuevo cuadro.
¿Y si instalase un espejo? Un gran espejo. Podría revelarse muy excitante en los momentos íntimos. Y aunque tú no estés muy convencida, puede que para tu hombre fuese una auténtica revelación, ya que los hombres tienen una excitación mucho más visual que las mujeres. ¡Verte hacer el amor con él en un espejo, puede hacerle alcanzar el éxtasis!
¿Y la música? Sabes lo bien que puede terminar un baile lento y romántico. Entonces, ¿por qué privarse? Decídete a instalar un equipo de música con la música que más te guste.
Pienso en mi sentido más primitivo: el olfato. Un difusor de perfumes, musgo, vainilla o cualquier otro aroma sensual y estimulante que nos ayude a despertar el deseo.
:: ME OCUPO DE MI CUERPO :: | | Es importante, porque a través de él expreso mis sentimientos. Es a él al que los otros ven, cuando piensan en mí. Por ello, lo mejor es hacer de él un interlocutor agradable y deseable para mi hombre.
Invierto un poco más en belleza y a largo plazo. Me depilo al láser, las ingles y las axilas. Así, estaré tranquila de por vida... o al menos durante 10 años. Se necesitan varias sesiones, pero vale la pena. Y no es solamente para gustar, sino para sentirme a gusto conmigo misma.
Me regalo las últimas novedades en maquillaje, perfectamente adaptadas a mi tez, a mis rasgos y a mi gusto... Cuando me siento guapa, estoy pletórica y la gente que me mire se contagiará de este estado de ánimo.
He decidido disfrutar comiendo. Es la mejor manera de estar en forma, tanto física como psicológicamente. Y una mujer a la que le gusta comer y lo muestra con naturalidad, también lo demuestra en el amor. Cuando tu hombre diga de ti que eres golosa, verás una pequeña lucecita pícara iluminar su mirada.
Hago regalos a mi cuerpo: una exfoliación, un masaje en instituto, un abono en un curso de yoga… Algo que me guste y que le venga bien. Cuando amamos a nuestro propio cuerpo, irremediablemente también será amado por los demás. Si lo valoro, se verá, y por tanto será mucho más deseable.
Mi pelo: Mi cabello es muy erótico. O puede serlo. En todas las representaciones, Eva esconde su sexo con su larguísima melena. Cuando un hombre la mira, ve un poco a través de ella. Por ello, mi cabello se merece lo mejor: ir regularmente a la peluquería, a pesar de que me cueste un poco caro. ¡Un pelo bien cuidado y arreglado embellece mucho más que el mejor de los vestidos!
ME OCUPO DE MI VIDA SEXUAL :: | | No hay necesidad de buscar prácticas extremas ni fantasías demasiado osadas. Actos y gestos simples y agradables pueden volver a aportar calidez a una relación en vías de hibernación.
Invierto en lencería sexy. Súper sexy, y no por ello vulgar. Más vale elegir una prenda que me encante, muy chic, que varias prendas de baja calidad que no me convenzan demasiado. Lo que elija me tiene que hacer sentir como una auténtica diosa. Al final él, pensará lo mismo.
Invento un juego erótico a medida para nosotros dos. Él será un gran seductor y yo una mosquita muerta.... Yo seré la bella durmiente y tú el príncipe azul que deberá despertarme por todos sus medios...
Aprendo el arte de los masajes… Tailandeses, indios, californianos, poco importa con tal de que nos den acerque el uno al otro, de que cree una suave sensualidad que pueda evolucionar hacia algo más tórrido. Y no dudo a la hora de comprar el aceite perfumado especial masajes para facilitar aún más el contacto.
Reservo un hotel para pasar un medio día con él (solamente si me gusta y disfruto con la idea). Durante unos instantes podréis consideraros como amantes que comparten una fruta prohibida.
Le regalo un libro erótico para que lo leamos juntos. Las palabras sensuales leídas por el ser amado nos producen un mayor efecto. Sobre todo si se lee en un lugar íntimo. Por lo que encuentro un momento y un lugar y le propongo convertirme en una magnífica lectora...
:: ME MUESTRO SENTIMENTAL CON ÉL :: | | A los hombres les gusta el sexo y a las mujeres los sentimientos. Es lo que se dice, pero es completamente falso. A los hombres también les gustan los sentimientos, pero les incomoda hablar de ello, demostrarlo. Por ello, cuentan con su pareja para aprender a expresarlos. Conviértete en su maestra de amor. ¡Estará encantado!
De vez en cuando, le propongo que veamos fotos de "cuando nos conocimos". Es un momento tierno que estimula el romanticismo. ¡Pequeña inyección recordatoria indispensable para mi hombre!
Le digo: " te acuerdas de cuando nos vimos por primera vez"… Siempre es divertido y emotivo recordarlo, a demás reactiva los sentimientos que os profesabais entonces. Aportar energía al amor, no hay nada mejor.
Preveo organizar una noche romántica: por San Valentín, por su cumpleaños, por el mío... o por nada en particular. Estos momentos refuerzan nuestra vida de pareja y compensan los periodos difíciles que la inmensa mayoría de las parejas atraviesan de vez en cuando.
Por la noche, incluso entre semana, pongo de vez en cuando música lenta para que me abrace. Le digo que me encanta y que hace que me sienta bien. ¿Ridículo? En absoluto, no hay nada más humano que la necesidad de ser querida.
Le escribo una carta con todas las razones por las que le amo... Te quiero por tu manera de sonreír, te quiero porque un día que estaba horrible me dijiste que me encontrabas preciosa, te quiero porque me has dado dos hijos maravillosos, te quiero porque sé que puedo contar contigo... No hay mejor regalo que una declaración de amor. Lo guardará toda su vida y la leerá en momentos bajos de moral.
|